Por: Manuel Moya Blanco

Posterior a la provocación que realizaron los contrarrevolucionarios  Ariel Ruiz Urquiola, Ileana Hernández, Oscar Casanella, Boris González Arenas, y otros, (clamando libertad públicamente, y apoyo a la invasión de USA a Venezuela, así como a la desestabilización política – mediática de los gobiernos de izquierdas en América Latina y el Caribe) al finalizar la marcha pacífica de la comunidad LGBTIQ cubana este sábado 11 de mayo de 2019 en Paseo del Prado, empezaron a llover las noticias en los medios de prensa corporativos, y en otros sitios creados para la guerra psicológica contra Cuba.

Igualmente ha sido torrencial esa lluvia en las redes sociales por parte de sus seguidores. Los temas enfocados en la satanización de Cuba pero ahora en la “represión del Gobierno cubano a la comunidad LGBTIQ”. Sólo les faltó, sus acostumbrados detalles de terror como el uso de las palabras, “brutal, sangriento”, etc. Y valga la redundancia, un amigo me hizo llegar imágenes donde se muestran, que no hubo lesiones, ni graves, ni menos graves y mucho menos, golpes.

Uno de los provocadores detenidos. Dónde están los golpes? Su rostro muestra como continúa gritando frases provocativas

En tal sentido también se hace referencia en el artículo de PostCuba, Cuba: Marcha o crónica de una provocación anunciada .…”Se habla de represión, ¿Qué significa esta palabra? “Acción de reprimir con violencia una sublevación, una manifestación política…”, ¿Dónde estuvo la violencia contra los que marchaban?, Ruiz Urquiola y otros que, se resistieron al arresto fueron los que provocaron que hubiese que reducirlos a la obediencia, pero no existe una sola imagen de un golpe, un gas lacrimógeno, un chorro de agua a presión, de un herido, no tienen nada. Porque de lo que si existen imágenes es de las autoridades hablando con los participantes, explicándoles las razones por las cuales no los dejaban continuar, tratando de persuadirlos de que acataran lo que se les estaba indicando, cosa que no se hace en ninguna parte del mundo”….

Al analizar retrospectivamente el tema, podemos constatar que, antes y tras la noticia de la no aprobación por parte del Gobierno cubano, dictado en todo su derecho constitucional,  de la marcha que anualmente realiza la comunidad LGBTIQ cubana, se inició una campaña que orquestó la élite imperial a través de sus estructuras subversivas en el Departamento de Estado de los EE.UU, la contrarrevolución interna y externa, sus padrinos de la Mafia Miami, y la embajada de EE.UU en Cuba, tal pareciese que la comunidad LGTBIQ cubana, es una institución de ellos y no de los cubanos y cubanas que están integrados a la misma.

Sus distintas plataformas fijaban temas centrados en la violación de los Derechos Humanos de la comunidad LGBTIQ; el no reconocimiento del CENESEX como institución que los representa; etc. Uno de varios ejemplos, el sitio Medium, la página Q de Cuir, …“su suspensión contradice el discurso progresista sobre los DDHH y los Derechos de la comunidad”… En el Blog PostCuba, en un artículo titulado: ¿Quiénes tratan de cambiar los colores del arcoíris?, se exponen claramente estas intenciones.

Y profundizando más en el análisis, por fuentes fidedignas se conoce de la ideación de un plan de provocación, que generara una alteración del orden, y lograr un levantamiento al estilo de lo que hicieron en Venezuela y Nicaragua, guiados por la teoría creada por Gene Sharp, llamada “Guerra Silenciosa o Golpe Suave”. Quizás este fue el motivo del por qué CENESEX tomó la decisión de no autorizar la marcha.  

Habría que preguntarse: ¿Por qué unos 100 miembros aproximadamente de la comunidad LGBTI asistieron a esa ilegal marcha, pese a que Mariela Castro Espín, alertó sobre las pretensiones enemigas de querer manipular y utilizar a la comunidad LGBTIQ para intentar enfrentarla a las autoridades cubanas? ¿Por qué en la marcha estaba presente la prensa extranjera y no se personaron en las actividades de las Jornadas cubanas contra la Homofobia y la Transfobia? ¿Por qué la prensa extranjera divulgó con énfasis las detenciones de los mercenarios durante sus provocaciones y no el desarrollo de la marcha pacífica? ¿Por qué la prensa extranjera trata de sembrar matrices de opinión falsas diciendo que el Gobierno cubano reprimió una marcha pacífica de la comunidad LGBTIQ? ¿Por qué la prensa extranjera no divulgó la protección que brindó la PNR a la marcha? ¿Por qué la prensa extranjera no divulga los logros del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba, CENESEX?

¿Por qué la prensa extranjera no habla de que en otros países la homosexualidad está prohibida, mientras en Cuba, no? ¿Por qué los mercenarios detenidos no profirieron consignas como: Cuba es un país diverso, un país de derecho. LGBTIQ es una comunidad comprometida y por Cuba. Todos somos diversos y también cubanos. Somos unidad dentro de la diversidad?

Entonces, a quién y para qué le interesaba más que se diera la marcha oficial u no oficial? La respuesta es igual al más claro componente químico que existe en la faz de la tierra.

Otras fuentes:

http://cambiosencuba.blogspot.com/2019/05/mas-sobre-la-marcha-del-11-de-mayo-en.html

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