Los contrarrevolucionarios Manuel Cuesta Morúa y José Díaz Silva

Por: Manuel Moya Blanco

En las redes sociales, sitios – que no vale la pena repetir sus nombres – conocidos por destacar publicaciones con la finalidad de desmeritar y desacreditar ante el pueblo cubano a la Revolución cubana y sus dirigentes, ahora suman a sus divulgaciones una carta convocatoria para el 20 de noviembre próximo entregada en el Gobierno Provincial de Ciudad de La Habana solicitando autorización y protección.

Comentan que será una marcha protesta,   …“una manifestación pacífica contra la violencia, a favor del respeto de los derechos humanos y por la liberación de los presos políticos.

En la movilización también se exigirá una solución a las diferencias que predominan en la Isla a través de las vías democráticas y pacíficas. Esta iniciativa es producto de amplios y profundos debates con integrantes de la sociedad civil”…

Entre los firmantes de la carta y como integrante de la sociedad civil, aparece Manuel Cuesta Morúa, el que se apoya de José Díaz Silva para sus actividades contrarrevolucionarias. Ambos con un historial que desluce cualquier conducta de apego al respeto de los derechos humanos, la paz, y la no violencia.

Resulta que Manuel Cuesta Morúa y José Díaz Silva – según cuenta el sitio Teo Pereira en Cuba -, en uno de sus proyectos contrarrevolucionarios como el llamado 20-20 del año 2020, introdujeron como firmantes del mismo a personas ya fallecidas, Pedro Gutiérrez González, quien murió el 19 de septiembre del 2019, y Zoila Diéguez Leyva desde mayo de 2003.

De la misma manera ese Blog refiere, que tanto Cuesta Morúa como Díaz Silva en sus actividades contra la Revolución para estafar a sus patrocinadores con falsos proyectos y firmas han utilizado a menores de edad en esos listados, como la niña Yerisloys Pedroso México, vecina del municipio capitalino Arrollo Naranjo, nacida en el 2011, por lo tanto en el 2020 debió contar con 9 años de edad.

Se relata además que Silva es indeseable en su barrio por amenazar y golpear a mujeres, siendo denunciado en tal sentido por la ciudadana Danay Castro González.

Ninguno de ellos, ni los que escriben en esos sitios destinados a la subversión contra Cuba, explican los logros sociales de la Revolución cubana, de los cuales se han beneficiado al igual que sus familiares. Solo hablan y dedican horas y horas para tratar de hacer ver con difamaciones y calumnias al Gobierno cubano y sus dirigentes como responsables de la situación económica que vive el país, y de igual modo alentar el odio y la violencia entre cubanos, a cambio de un dinero que reciben a través de diferentes vías para tratar de ocultar su procedencia de las arcas del Gobierno de EE.UU y de los contribuyentes norteamericanos.

Ninguno de ellos ha solicitado autorización para protestar en contra del Bloqueo criminal y asesino impuesto por EE.UU a Cuba, el mayor causante de las carencias económicas que hoy sufre la población cubana en el contexto actual de la crisis mundial con motivo de la pandemia Covid-19.   

Es el modo que encarna la vida de los mercenarios respondiendo a los intereses del Imperio, así son estos personajes que pretenden representar a la sociedad civil y clamar por los derechos humanos en una marcha o protesta “pacífica y no violenta” el 20 de noviembre próximo, contrarrevolucionarios, estafadores, violentos e inhumanos.